El cortejo partió a las 22:00 horas desde la Parroquia Santa María de la Asunción y siguió su itinerario por las calles Real, Daoiz, plaza Antonio Mairena, San Fernando, plaza San Sebastián, José María del Rey, Arrabal, plaza Antonio Mairena, Daoiz y Real. Como cada año, el sonido de los grilletes de los penitentes, conocidos como ‘grillos’, marcó el paso de la procesión, evocando a los presos que en el pasado imploraban al ‘Señor de Mairena’ desde la antigua cárcel anexa a la capilla.
Uno de los momentos más emotivos fue el canto del trisagio, una oración que resonó en las calles con la súplica "Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, líbranos Señor de todo mal". Hermandades, agrupaciones parroquiales y autoridades eclesiásticas, civiles y militares participaron en esta manifestación de fe.
La imagen actual del Cristo de la Cárcel es una reproducción de la original, realizada en 1937 por el pintor valenciano Félix Lacárcel tras su destrucción en 1936. Acompañándolo en su recorrido estuvo la Virgen del Amparo, obra del escultor mairenero Antonio Gavira.