Hay fechas que marcan el destino de un pueblo, y el 8 de marzo es, sin duda, una de ellas para Almadén de la Plata. Los registros históricos confirman que, hace exactamente cinco siglos, el emperador Carlos V eligió esta localidad sevillana como alto en el camino en uno de los viajes más importantes de su vida: el que le llevaría a sus nupcias reales.
Procedente del norte y con el Real Alcázar de Sevilla como destino final, el monarca llegó a Almadén un jueves 8 de marzo de 1526. Según las crónicas, el emperador cenó y pasó la noche en el municipio, disfrutando de la hospitalidad serrana antes de afrontar el último tramo de su itinerario.
Un itinerario real por la Sierra Morena
- 8 de marzo: Cena y pernocta en Almadén de la Plata.
- 9 de marzo: Salida hacia Castilblanco de los Arroyos.
- 10 de marzo: Entrada triunfal en Sevilla, donde se celebraron los esponsales con Isabel de Portugal.
Almadén, entre la historia y la modernidad
Recordar esta visita imperial pone de manifiesto la importancia estratégica que Almadén de la Plata ha tenido históricamente como vía de comunicación hacia la capital hispalense. Hoy, el municipio sigue siendo un punto de encuentro vibrante, donde el peso de la historia convive con iniciativas actuales como el programa de formación deportiva y cultural que se desarrolla este mes de marzo en el Edificio Naturama.














