Un acto cargado de significado que abre las puertas a los cultos de Novena que esta Hermandad dedica con fervor a la Santísima Virgen del Rocío, preparándonos espiritualmente para emprender el camino.
Como es tradición, el Simpecado luce ya sus nuevos ramilletes de flores, ofrenda a la Virgen llena de cariño. Queremos agradecer de corazón la generosa donación de la familia que los ha hecho posibles.
Asimismo, destacamos la donación de un rosario y un collar de perlas de coral natural y oro, ofrendado por un hermano de esta Hermandad, que sin duda realzan con elegancia la imagen de la Virgen del Rocío que porta nuestro Bendito Simpecado.
Gracias a estos, y a todos los corazones que, desde la fe y la devoción, hacen grande cada detalle.
Que la Santísima Virgen nos conceda hoy un renovado fervor rociero y nos guíe en este camino de preparación hacia una nueva Romería.













