La Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de La Algaba, como muchas hermandades, llegaba la tarde del miércoles hasta el Vado del Quema, un punto estratégico en el camino y que supone un antes y un después para el peregrino.
Encabezados por Eva María de la Bastida, Hermana Mayor de la Hermandad algabeña, destacaba el buen desarrollo de los primeros días de su peregrinación, subrayando que “el camino se afronta con la esperanza puesta en la Blanca Paloma”.
"El camino está siendo espectacular", afirmaba De la Bastida, pues, a pesar de las altas temperaturas, tanto los peregrinos como el ganado se encuentran en perfectas condiciones, gracias a la buena organización y planificación.
Uno de los hitos más emotivos de la jornada se ha vivido durante el tradicional paso por el Vado del Quema. Eva María de la Bastida ha descrito este momento como uno de los más especiales. “Es un instante muy especial por lo que supone el cruce. Significa que se llega al ecuador del camino. Una vez que estamos aquí, sabemos que nos queda solo la mitad para llegar ante la Señora y llevar la fe mariana de La Algaba hasta su planta”.
La hermandad algabeña se ha movilizado este año con unos 300 peregrinos, 23 carriolas, 15 vehículos de apoyo, 14 charrés y 5 jardineras.
La Hermana Mayor ha querido poner en valor el verdadero objetivo de la romería, asegurando que “el camino hace hermandad siempre”.
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