Manuel Olivero ovacionado
Oreja para el buen toreo de Nacho Torrejón dentro de una mala novillada de Bohórquez
Como resultado final tuvimos una novillada con algunos novillos mal presentados. Además, dieron un juego escaso, debido a su manifiesta falta de fuerza. Únicamente se podría salvar de la quema el segundo, con clase, pero de escaso fuelle.
Este novillo lo pudo aprovechar el toledano Nacho Torrejón, que destacó por su toreo de muleta, sobre todo con la mano izquierda. Con un concepto clásico, siempre busca enroscarse la embestida del animal, muy templado y estético. La faena fue alternando ambas manos, alcanzando su punto álgido en la última serie de naturales y de cierre a pies juntos, que resultaron extraordinarios. También mención los pases de pecho al final de cada serie. Con la espada anduvo muy bien en sus dos novillos, por lo que paseó una merecida oreja de este segundo.
En el quinto, sobrero de la ganadería titular, poco pudo hacer. El de Bohórquez fue un manso de libro y Torrejón tuvo que estar detrás del animal. Aun así, pudo dejar algún que otro pasaje bueno aprovechando las idas y venidas del toro.
Manuel Olivero también destacó en el toreo de capa. Con un toreo muy currista, cogiendo el capote casi a la altura de la esclavina, con temple, sin rectificar y con los pies plantados sobre el albero. En el recibo del cuarto salió hasta la boca de riego, dejando un ramillete bueno de verónicas. Una pena que la Presidenta se empeñara en no querer devolver al inválido novillo. Por este motivo pasó completamente en blanco durante el tercio de muleta.
Su primero le dejó desarrollar más su buen concepto del toreo. El sevillano es un torero con gracia e interpreta las suertes con pureza, siempre de frente y buscando la buena colocación. Fue de nota su comienzo en ese novillo sentado en el estribo y saliéndose a los medios muy torero, con un molinete muy garboso. Dejó alguna serie suelta en la que casi siempre hubo chispazos de arte. Con la espada en este toro sufrió una cogida sin consecuencias.
Cerraba el cartel Sergio Rollón, un joven novillero madrileño que el verano pasado sufrió una de las cornadas más serias de la temporada y que poco a poco está volviendo a tener confianza delante de la cara de los novillos. Su lote no tuvo muchas garantías, por lo que solo pudo estar voluntarioso.

Jueves 11 de junio de 2026. Plaza de toros de la Real Maestranza de SEVILLA. 21º festejo de abono. Quinta novillada con picadores. Media entrada y calor.
Siete novillos de FERMÍN BOHÓRQUEZ (el 5º como sobrero), procedencia Murube: desiguales de presentación, más de uno por debajo de lo requerido en una plaza de primera como Sevilla. De poco juego en líneas generales por su falta de casta y de fuerzas. El mejor el 2º, noble y con clase, aunque muy justo de fuerzas.
MANUEL OLIVERO (tabaco y oro): dos pinchazos y estocada caída (aviso y saludos); estocada trasera (silencio).
NACHO TORREJÓN (berenjena y oro): estocada (oreja); estocada desprendida (saludos).
SERGIO ROLLÓN (blanco y plata): Estocada trasera y caída (silencio); pinchazo, estocada muy trasera, contraria y tendida sin efecto y estocada trasera y tendida (silencio).
Cuadrillas:
Saludaron tras parear el cuarto Ángel Luis Carmona y Miguel Ángel Sánchez.
Presidencia:
Macarena de Pablo Romero, que debió devolver el 4º novillo por su invalidez.
Observaciones
Debutaban en la Maestranza los tres novilleros, en un festejo que comenzó a las 21 horas.
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